Ainé, la reina de las hadas, la diosa Celta del Aire.

Descripción de la Actividad

El elemento Aire es muy fecundo a causa de su volatilidad, permite la ventilación y donde está se encuentra la vida. Además, nos brinda nuestra nutrición primaria y más básica, ya que la primera alimentación de todo ser vivo es la respiración. Si hiciéramos un sencillo proceso químico como es el de calentar un sólido cualquiera, veríamos que en pocos instantes la parte líquida del mismo pasa a estado gaseoso y se eleva en forma de vapor, cuando choca con un medio externo un poco más frío, se licua nuevamente y aparecen esas pequeñas gotitas que solemos observar en la superficie exterior del recipiente sobre el cual hemos calentado alguna sustancia acuosa. Esta capacidad tan particular que tiene el calor (poder asignado al aire) de elevar es la razón por la cual este elemento está íntimamente asociado con la idea de la “sublimación” (término que significa “elevado”). Recordemos que el aire tiene como cualidades intrínsecas el calor y la humedad. Lo primero que produce es que separa niveles de distinta densidad, de manera que lo pesado se une a lo pesado y lo liviano a lo liviano. Vemos entonces que separa pero, al mismo tiempo, une lo que es afín. En síntesis, separa para unir lo que posee una misma naturaleza. Desde lo psicológico, cuando se producen procesos de diferenciación necesariamente surge la discriminación y aparecen nuevas formas; sin embargo, siempre que separamos también emergen las oposiciones, ya que lo que se eleva se separa necesariamente de lo que queda abajo y es en ese momento cuando podemos llegar a pensar que uno es mejor que otro, etc. Cuando este elemento es activado hacia el medio que lo rodea, es una fuerza bastante expansiva y enérgica y provocadora de cambios dondequiera que se encuentre. El aire suele estar asociado con el hálito vital o soplo divino que permite que la vida se origine, por ello este elemento se encuentra unido simbólicamente con la palabra y con el alma, ya que parecería que en un mismo acto ambas cosas le fueron dadas al hombre. Además se lo asocia con el viento, que cuando adquiere mayor fuerza puede convertirse en una verdadera tempestad, capaz de transformar un clima en otro renovado y purificado. El poder de este elemento es increíble, ya que actúa como medio de comunicación entre el cielo y la tierra. Todo lo que sucede a nuestro alrededor, ya sean actos, palabras, etc, queda inmediatamente retenido en el aire, deja su invisible impronta en él. Antiguamente se decía que todas las palabras quedan suspendidas en el aire, sólo que la mayoría de la gente no puede escucharlas. En los talleres de los Elementos seguiremos teniendo como objetivo expadir nuestra creatividad. A través de diferentes ejercicios y abordajes el elemento Aire nos invita a observar nuestras creencias limitantes y a integrar hemisferio derecho e izquierdo. El hemisferio derecho tiende a ver de una manera más negativa el suceso y se desactiva el hemisferio izquierdo, por lo tanto, la persona no puede acceder a los recursos positivos, sentimientos alegres y optimismo para poder superar la situación. Cada hemisferio “ve” los sucesos traumáticos de manera distinta, y variará en función de la gravedad del suceso. Cuanto más perturbadores el suceso, mayor es la diferencia entre ambos hemisferios y menor la comunicación entre ellos. Te esperamos! Bibliografía: Autoconocimiento a través de los elementos astrológicos de Ana Lía Ríos

Detalles

7 julio, 2019
15 a 20.30 hs
$1.250,00
Jorge Luis Borges 2020

Lugar